- La ministra lamenta la "escasa inversión" de las empresas españolas en I+D
- Admite que no será posible alcanzar en 2010 el objetivo de dedicar un 2% del PIB a investigación
- Garmendia recuerda que el próximo "Plan E" del Gobierno incluye ayudas de 490 para la innovación tecnológica
La ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, asegura que ese "mítico" reto de alcanzar la cota del 2% del PIB en inversión para I+D+i en 2010 está supeditado al gasto que le dedique el tejido empresarial pues "la inversión pública en España está ya en la media, gracias al esfuerzo del Gobierno en los últimos años".
En una entrevista, la ministra advirtió de la "escasa inversión privada" que persiste en el país, pese al crecimiento del gasto empresarial español en I+D+i en los últimos años, en el entorno del 15%. Garmendia avanzó algunas novedades en relación con la nueva Ley de Ciencia y con el reciente plan de estímulo de la economía y el empleo, denominado Plan E, anunciado recientemente por el presidente, José Luis Rodríguez Zapatero.
Nueva Ley de Ciencia
Según los datos, en 2007 la tasa destinada a investigación y desarrollo en España se situó en torno al 1,3% del PIB, lejos por tanto del 2% al que se aspira para el horizonte de 2010, en consonancia con la media europea. Sin embargo, según la ministra, está siendo "espectacular" la progresión de España en materia científica.
Así, "en las últimas dos décadas, la producción científica mundial se ha multiplicado por dos, mientras que la de España lo ha hecho por nueve".
Sobre la nueva Ley de Ciencia que prepara el Ministerio para modernizar la actual que data de 1986, Garmendia dijo que el borrador definitivo, que está siendo elaborado por un comité de expertos, estará en sus manos.
La ministra también se refirió al denominado Plan E, en donde se incluye una partida de 490 millones de euros al fomento de la ciencia y la investigación.
"Tenemos la oportunidad de demostrar que un país se prepara para el futuro con la ciencia y la innovación. Es una gran responsabilidad, no sólo para el Gobierno, sino también para los propios usuarios del sistema de ciencia e innovación", según Garmendia.
Sus objetivos con la partida asignada en dicho plan al Ministerio de Ciencia serían la creación de empleo directo, indirecto e inducido, así como la creación de actividad de valor añadido, y la aplicación de iniciativas en todo el territorio, con impacto en entornos locales.
Su propuesta es que los 490 millones de euros se repartan en tres ámbitos: 180 millones para actuaciones relacionadas con la salud, 180 millones para actuaciones en el ámbito de la energía y otros 130 millones para actuaciones en otros ámbitos de excelencia internacional y ámbitos distintos a los de la salud y la energía.
Del total, unos 200 millones estarían vinculados de alguna manera al entorno de las universidades; "eso es apostar decididamente por la Universidad española", afirmó la ministra.
Se reforzarán las instalaciones científico-técnico singulares, "porque suponen obra pública dirigida a sectores ahora muy afectados por la crisis, no sólo las constructoras sino también las empresas de servicios". Además, se promoverá todo lo relacionado con "el fomento y la apuesta por las pymes innovadoras", con un nuevo programa de cooperación y otro Cenit, cuya convocatoria incorporará límites inferiores, de acuerdo a las circunstancias económicas.
Asimismo, se quiere sacar una nueva línea de financiación de cooperación de las pymes, según la ministra. "A muchas, les falta tamaño y cooperación; intentaremos fomentar ese complemento de capacidades, con una política muy activa en colaboraciones internacionales".